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28.03.2007
El
secretario general de Reporteros sin Fronteras,
Robert Ménard, se entrevistó el 19 de marzo de
2007 en Jartum, capital de Sudán, con el hermano,
la hermana y la prima de Sami Al-Haj, ayudante
de cámara del canal privado qatarí Al-Jazira.
Arrestado por las fuerzas armadas paquistaníes
en diciembre de 2001, en la frontera afgana,
desde el 13 de junio de 2002 lo tiene detenido
el ejército norteamericano en la base de
Guantánamo (Cuba).
Sus
familiares hablaron durante cerca de media hora
con la delegación de Reporteros sin Fronteras en
la sede del Khartoum Center for Human Rights and
Environmental Development (KCHRE), una
organización local de defensa de los derechos
humanos.
Robert
Ménard les trasladó la solidaridad de la
organización con la familia del periodista
encarcelado. Por otra parte, aseguró a los
familiares que Reporteros sin Fronteras
continuará llevando a cabo una campaña activa
para conseguir que le pongan en libertad.
Finalmente les preguntó si tenían noticias, y se
comprometió a distribuir el llamamiento que
quieren hacer, para reclamar su liberación.
Asim Al-Haj,
Wafa Al-Haj y Hoyam Abdel-Atti, tras agradecer
su movilización a las organizaciones nacionales
e internacionales de defensa de la libertad de
prensa, hablaron entre cosas de su preocupación
por el estado de salud de Sami Al-Haj, desde que
el periodista inició una huelga de hambre el 7
de enero de 2007. Ahora tiene dificultades para
mantenerse de pie. Los contactos del periodista
con sus allegados siguen siendo muy escasos, y
las noticias de Guantánamo “muy inquietantes”,
según su hermano. En total, la familia del
periodista solo ha recibido seis cartas a través
de la Cruz Roja, y una de ellas les llegó cuando
habían pasado casi dos años desde que fue
escrita.
Los
familiares han hecho un llamamiento a la ONU, y
en particular al Consejo de Derechos Humanos,
para conseguir que Sami Al-Haj recobre la
libertad. La hermana del periodista indicó que
el Emir de Qatar le ha prometido intervenir en
su favor. También se ha dirigido a las
autoridades norteamericanas para que reconozcan
que “Sami Al-Haj es inocente, estaba en
Afganistán en calidad de periodista”. Señaló que
la familia dependía económicamente de el, y que
su único hijo “le reclama mucho”. Por su parte,
el hermano manifestó, dirigiéndose a las
autoridades norteamericanas: “Si no tienen nada
serio de qué acusar a mi hermano ¿por qué
mantienen el aplastante peso del secreto en su
caso?”.
Hace más
de 16 años, Reporteros sin Fronteras creaba el
“apadrinamiento” y llamaba a los medios de
comunicación internacionales a apoyar a un
periodista encarcelado. Más de 200 redacciones
de todo el mundo apoyan así a un colega,
pidiendo frecuentemente su libertad a las
autoridades concernidas y mediatizando su
situación para que el caso no caiga en el
olvido.
Sami
Al-Haj está apoyado por algunos medios
españoles: La Sexta, IPS-Comunica, La Voz del
Occidente, Colexio de Xornalistas de Galicia; y
canadienses: Corriere Canadese, Atlas media,
Magazine de Saint-Lambert, Mouton Noir, CIBL y
Radio Canada Sudbury.
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